FUNDACION CELARG

Roberto Guevara

1989

Caracas

 

 

Jaime Franco surge con un ímpetu que asombra en un artista que apenas sobrepasa los 27 años. Su obra ubica la madurez, la destreza y el buen oficio en una perspectiva de investigación con numerosas referencias, desde las más lejanas en las texturas del expresionismo abstracto hasta otras, más cercanas, en las estructuras cruzadas de Paul Rotterdam, también con la misma vocación texturista.
Pero quien ve sus bien formuladas telas no siente propiamente reservas, sino admiración; en primer término por la dignidad que encierran, y que es el fruto de aprovechar al máximo un campo que aunque no del todo original-como sugerimos-  deja de ser común y agotado cuando encuentra talentos frescos como el de Franco. Esa paredes o muros encerrados y permeables, densos y casi táctiles, donde la pintura es energía que se desplaza para la percepción y ocupa el lugar de un estado de conciencia, de una apertura o un abismo, son en realidad piezas que con muy poca frecuencia son producidas por artistas que comienzan.

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